Por Anette Clavijo Zárate
INTERNACIONAL.- POTOSÍ, BOLIVIA.- (El Potosí y agencias). Este jueves se cumplen 15 días de un paro cívico en el departamento de Potosí, cuyas autoridades, cívicos y habitantes exigen la atención del gobierno en seis demandas relacionadas con proyectos de desarrollo. El conflicto se generó porque el Presidente Evo Morales prometió que se construiría una fábrica de cemento en Coroma, localidad ubicada en Potosí. Cuando llegó la hora de cumplir la promesa hecha a esa región, surgió un conflicto de límites con Quillacas, localidad que pertenece a Oruro, departamento en el que nació Evo Morales.
La demanda potosina se extendió a seis de los nueve departamentos, se instalaron más de 160 piquetes de huelga de hambre con unos dos mil huelguistas. Mientras los residentes potosinos marchan en todo el país, Potosí permanece cercado por bloqueos hacia Argentina y hacia otras regiones de Bolivia. Además de la fábrica de cemento, Potosí exige la
construcción de un aeropuerto internacional, apertura de Karachipampa (planta fundidora de plomo y plata), construcción de caminos y preservación del Cerro Rico (del que se extraen minerales desde la época de la colonia).
Después de un intento de diálogo el martes, que fracasó porque el Gobierno incumplió la promesa de enviar ministros a Potosí, el Comité Cívico Potosinista COMCIPO, convocó a un consejo consultivo y se determinó dar un plazo hasta este jueves para que el Presidente Evo Morales se traslade a Sucre a dialogar con ellos. Potosí cedió en su exigencia de que el diálogo sea en esa región.
El gobernador de Potosí Félix Gonzáles, que es del oficialista Movimiento al Socialismo MAS, que encabezó las movilizaciones, fue internado en terapia intensiva en un hospital de Potosí después de seis días de huelga de hambre. En quince días de paro y huelgas el Presidente Morales no se refirió al conflicto, sí lo hizo el vicepresidente y algunos ministros que insistieron en que la movilización no es cívica sino política y acusaron a partidos de oposición de promover el paro.
15 mil mineros están dispuestos a garantizar la seguridad de Morales en Sucre y mantener una vigilia m
ientras se realice la reunión, pero si el mandatario no atiende la demanda de dialogar en la capital del país, este sector amenaza con ir dinamita en mano hasta la ciudad de La Paz, para exigir al mandatario una solución al conflicto, marcha a la que se sumarían otros miles de ciudadanos potosinos y de diferentes regiones de Bolivia.
El miércoles Evo Morales dijo que viajará a Paraguay para participar del Foro Social de las Américas que se realizará en Asunción, pero este jueves por la mañana aún permanecía en La Paz reunido con sus ministros y con el Vicepresidente Álvaro García Linera.